El último acuerdo alcanzado por PP, PSOE y Ciudadanos supondrá un duro recorte a las pensiones futuras y sigue la senda de los recortes defendidos por la Troika.

Desde el comienzo de la crisis uno de los principales focos de recorte han sido los sistemas públicos de pensiones, cuya privatización supondría un mercado y fuente de ingresos muy importante para bancos y fondos de inversión de capital riesgo (fondos buitre).

Desde el fin de lo que conocemos como la edad de oro de los sistemas de bienestar, los distintos gobiernos de la llama Gran Coalición en Europa (a la pertenecerían PP y PSOE) han ido introduciendo una serie de reformas que consistían en congelación, disminución u subida pírrica de las pensiones; mientras que por otra parte se producía un aumento de la edad de jubilación y aumento de los años para el cálculo de las pensiones. Esta serie de medidas tenían como objetivo 2 congelas las pensiones ya recibidas y segundo y más importante, recortar las futuras; ya que los años de mejor salario suelen ser los últimos, si alargas el periodo de cálculo, entran en el recuento entran años con salarios más bajos y por consecuencia las pensiones son más bajas. Por otro lado, al posponer la edad de jubilación, están retrasando la entrada de esas personas en el sistema público de pensiones.

A finales del siglo pasado y principios de este en épocas de bonanza estos recortes “en diferido” se producían mínimamente. No sería hasta los años 2010 y 2011 donde la llama Troika (ente formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional), pasaría a intervenir los países y exigir una serie de desastrosas y dolorosas medias contra la gente, mientras se daba dinero a los bancos. Las medidas más importantes exigidas por la Troika serían: recortes de derechos laborales (flexibilización laboral), recorte de las pensiones y privatizaciones.

En España como consecuencia de estas presiones, dejando de lado la reforma laboral y constitucional, nos encontramos con la reforma de las pensiones de 2011 del gobierno del PSOE, donde los hechos más relevantes fueron:

1- Dejar de contar los periodos de prácticas y becarios a partir de 2 años.

2- Se amplía el número de años para el cálculo de las pensiones, pasa de 15 a 25 años.

3- La edad de jubilación pasa de 65 a 67.

Las reformas continuarían en el 2013 con el gobierno del PP con los siguientes puntos a destacar.

1- Se acelera la aplicación de la reforma del PSOE.

2- Se cambia la forma del cálculo de las pensiones introduciendo un multiplicador a la baja, el mal llamado “factor de sostenibilidad”.

3- Desvinculación del IPC de las pensiones.

4- Aumento del cálculo de años para la pensión aumentando a 35 o 37 si te quieres jubilar a los 65.

De todas estas reformas el factor que más protesta ha provocado ha sido la desvinculación de la subida con el IPC, lo que ha llevado a los hoy pensionistas a la calle para pedir que se suba las pensiones según el IPC, llegando los pensionistas a ganar esta batalla.

Por desgracia la movilización ha sido escasa frente a las otras formas, puesto que al no recibir las pensiones aun, los futuros pensionistas, no perciben de forma directa estos cambios, que suponen un gran calculo en un futro incierto, pues nadie sabe cómo lo ira la vida dentro de 10, 20, o 30 años, como para calcular la pensión.

A lo largo del 2018 la Troika exigió de nuevo nuevos recortes en los sistemas públicos de pensiones, algo a lo que se mostró favorable la actual ministra del PSOE Elena Calviño, la mujer de negro, proveniente del BCE, parte de la troika. Este futuro recorte de las pensiones ha ido siendo negociado por los partidos políticos en la comisión del Pacto de Toledo.

Así pues, en el pacto de Toledo para contentar a los actuales pensionistas PP, PSOE y Ciudadanos llegaron a un acuerdo, mantener la revalorización de las pensiones según el IPC por un lado, mientras que por otro pretenden entre otras cosas contar el pero total de la vida trabajada. Esto supondría que, a día de hoy, con un 15% de paro, más de un 30% entre los jóvenes de 25 años; con 1 de cada 4 trabajadores cobrando menos de 600€ y 1 de cada 3 menos de 900€ al mes en bruto, es más que cuestionable que estos trabajadores tengan acceso a una pensión digna.

No pudiendo recortar las pensiones actuales por la fuerte oposición de los pensionistas estos partidos, PP, PSOE, CS se han lanzado a recortar las pensiones de los que no la cobran y que no notaran ese recorte hasta que ya sea demasiado tarde. Por desgracia para ellos PODEMOS, se ha negado a ese recorte las pensiones y se ha negado a firmar ese acuerdo evitando ese recorte que se quería proponer.

Las nuevas pensiones bajan un 0.5% respecto a 2018 por laos recortes de PP y PSOE.