¿Critica irresponsable o deber necesario?

Hace unos días un compañero escribió una muy buena entrada “Cuando la militancia falla”, tengo que decir que cuando el mundo asociativo se derrumba, tus compañeros no saben qué hacer o como actuar, solo podemos hacer una cosa parar un momento y pensar, porque estamos aquí porque hacemos lo que hacemos y que es lo queremos conseguir, ver que es lo hemos hecho hasta ahora, donde queremos llegar, donde nos hemos equivocado y que podemos mejorar, reivindicándonos en aquello que creemos y defendemos porque consideramos que está bien, fortaleciendo nuestros objetivos y métodos con argumentos más fuertes que el grito más alto o la amenaza más dura.

 

Otra compañera en un video que he podido ver por ahí, de Valencia, dijo que éramos jóvenes y por tanto revolucionarios y que a pesar de que Juventudes socialistas sea la asociación hermana del PSOE no podemos dar un cheque en blanco a nuestro candidato o organización por qué no nos estamos haciendo ningún favor a nosotros y menos a aquello que defendemos, porque en teoría defendemos una organización y unas siglas que deberían representar unos ideales y cuando los de arriba se equivocan, lo hacen mal, viven en la autocomplacencia y el inmovilismo solo queda una opción decir basta, por aquí no, que ya esta bien, sean cuales sean las consecuencias porque deben recordar que quienes se parten la cara quienes van por la calle y a quienes se les encaran muchas veces no son los que van a una inauguración con su escolta y apenas andan unos metros de su coche oficial a donde sea, o están cómodamente en sus despachos a donde sea sino los jóvenes que van de voluntarios a muchas partes y los que más ganas y vitalidad ponemos a las cosas, mas nos emocionamos y nos disgustamos y vamos defendiendo nuestras ideas en la calle día tras día y se nos echa en cara lo que hacen aquellos que viven cómodamente alejados del mundo en sus despachos, sillones y coches. Y podemos decir porque sin nosotros muchos no estarían donde están, es nuestro deber no pedir que no se hagan las cosas como se hacen o que se nos escuche, sino exigir que así sea que cuando se haga algo mal alcemos la voz se nos escuche y rectifiquen, ya que sin nosotros no son nada. Pues si les seguimos el juego si les permitimos seguir así, entregando un cheque en blanco para que hagan lo que quieran, solo pasara una cosa que aquello que defendemos y por lo que luchamos desaparecerá.

Porque nosotros a diferencia de otras organizaciones tenemos al menos en los estatutos una independencia orgánica y política del partido lo cual nos da libertad y defensa para poder criticar siempre de manera constructiva y esta independencia debe ser efectiva y creíble y para eso tenemos que empezar a creer en ella todos juntos.

 

En la Politeia, en Badajoz hubo un hombre que dijo que el problema de la sociedad no era la falta de movimientos sociales hasta que ha surgido el 15M como si no hubiera nada, sino que el problema es que las ejecutivas, los que mandan en las organizaciones y asociaciones que existen se han alejado de su base y de sus ideas. Por eso es necesario recordar a veces a los de arriba que están ahí gracias a las bases y que su deber es escucharlas y defender lo que defiende la organización, porque si no caerán, pero lo peor es que pueden llegar a destruir la asociación o organización.

 

Muchas veces en política se habla de salidas dignas, parlamentos, congreso, senado, pero ¿es esto una salida? ¿Salida? ¿De dónde? ¿De su pueblo o ciudad? ¿De su provincia o comunidad? Muchas más veces de las que deberían se dan esta salidas a gente que sobra en sus sitios pues allí no les quieren y han demostrados no ser dignos de representar nada. Estas salidas son inaceptables pues al final pasa la que pasa una reforma constitucional y no hay el 10% de diputados que pida un referéndum, pues claro dejarían su “salida digna”. La salida digna debe ser digna de verdad y por tanto habérsela ganado con demostración de validez lucha y esfuerzo por las ideas y la organización que representa y los ciudadanos, una salida digna debe ganarse, no darse a la ligera porque alguien se vaya.

 

En política por desgracia todos los partidos son así decir que unos son los buenos y otros los malos no es más que demagogia, en todos absolutamente todos los partidos políticos hay gente así, lo que marca la diferencia son las bases unas bases que no acepten la corrupción, el conformismo, el inmovilismo, harán de su organización mejor que el resto y cuando más grande sean las bases más grande será lo que representen, se dice que por disciplina por responsabilidad hay que callar, cuando en verdad es todo por responsabilidad, por honor a lo que creemos y defendemos debemos hablar fuerte y claro por si alguien quiere llegar a algún sitio tiene que ganárselo y si alguien quiere que su base salga a la calle y se parta la cara por él, él tiene que ser el primero es salir y partírsela, pues si no hacemos esto si callamos, si aceptamos, si bajamos la cabeza y nos resignamos, simplemente ayudamos a que los de la silla se mantengan y estaremos traicionando las ideas y objetivos que defendemos hasta el punto de ponerlos en peligro.

 

Se puede engañar a pocos hombres por mucho tiempo, pero muchos hombres solo pueden ser engañados por poco tiempo, los de las sillas son menos que lo que hay debajo, y el tiempo pasa hoy a lo mejor perdemos pero mañana aunque a lo mejor ya no sea nuestra hora y sea de los que vendrán, pero como dijo Ernesto Guevara  mejor morir de pie que vivir de rodillas, pues puede que no lo consigamos, que los de las silla se mantengan y nosotros caigamos pero de lo que hayamos hecho mal aprenderá quien venga después y lo logrará, y aquellos que estuvieron con los de las sillas como cual perro faldero caerán con ellos.

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